El 27 de oct., el Concejo Municipal de Greenfield aprobó por 3-0 una enmienda de zonificación que permite refugios de animales en la zona industrial ligera, acercando un paso más la construcción de una sede de la SPCA del Condado de Monterey en el Sur del Condado.
Las concejalas Ariana Rodríguez y Marcy Moreno-Mares estuvieron ausentes.
“Esto es maravilloso para nuestra comunidad, no solo para los jóvenes, sino también para nuestros adultos mayores”, expresó la concejala Rachel Ortiz durante la sesión, señalando que muchas personas mayores en el área tienen mascotas.
En mayo, la SPCA envió a la ciudad una propuesta para brindar servicios de bienestar animal en Greenfield en una propiedad de 16.64 acres en la esquina de El Camino Real y Pine Avenue. La comisión de planificación la aprobó posteriormente en septiembre.
El proyecto se llevaría a cabo en dos fases. La primera fase incluye un edificio modular temporal para cumplir con la actual moratoria de construcción de la ciudad, la cual garantiza que la planta de tratamiento de aguas residuales opere dentro de su capacidad mientras se construye la nueva planta.
Asimismo, contaría con un espacio para una clínica móvil, jaulas exteriores para perros (kennels) y ocho espacios de estacionamiento, ofreciendo servicios dos o tres veces por semana.
“El refugio de animales propuesto aportaría un beneficio público y comunitario significativo”, de acuerdo con un informe del personal de la ciudad.
Actualmente, el único hospital veterinario en el Sur del Condado se encuentra en King City tras el cierre de Los Coches Animal Hospital en Soledad en 2024.
Los animales callejeros también se albergarían más cerca. Al presente, los animales callejeros de Gonzales, King City y Soledad son trasladados a la SPCA en la autopista Highway 68. (Los animales callejeros de Greenfield se envían al refugio animal de Hitchcock Road en Salinas).
El plan a largo plazo contempla contar en el Sur del Condado con una versión a menor escala similar a las instalaciones de Highway 68. Ofrecería diversos servicios, incluidos programas de adopción y clínicas de esterilización y castración. También contaría con espacios para clases de entrenamiento canino y programas educativos para jóvenes y la comunidad.
La enmienda de zonificación regresará al concejo para una segunda lectura y adopción formal. La segunda fase se revisaría y aprobaría por separado.