El acceso y uso de las cámaras Flock para la Oficina del Sheriff del Condado de Monterey ha sido suspendido oficialmente.
En un giro total de su petición inicial para expandir el uso de las cámaras Flock, el sistema de cámaras del Sheriff pasará de 63 a cero.
Flock Safety es una empresa de tecnología para la seguridad pública que utiliza cámaras conocidas como lectores automáticos de placas de matrícula (ALPR, por sus siglas en inglés) como herramientas de vigilancia; este sistema interconectado a menudo permite compartir datos entre agencias de diferentes ciudades, condados y todo el país.
Con una votación de 3 a 2, la Junta de Supervisores rechaza negociar un contrato con Flock y le indicó a la Oficina del Sheriff que ordene a Flock suspender el acceso a las 63 cámaras existentes en todo el condado y que las retire lo antes posible, o en un plazo máximo de 60 días.
Esto representa un logro para muchos miembros de la comunidad que expresaron su postura, así como para los tres supervisores que votaron para poner fin al uso de Flock: Kate Daniels, Wendy Root Askew y Glenn Church.
Sin embargo, fue una pérdida para quienes votaron a favor de mantenerlas: los supervisores Luis Alejo y Chris López. La fiscal de distrito y la Sheriff también abogaron firmemente a favor de las cámaras Flock.
La Oficina del Sheriff no es la única entidad que instala este tipo de cámaras dentro de los límites del condado; ciudades como Monterey, Salinas, Seaside, Marina, entre otras, aún mantienen contratos con Flock, al igual que diversas organizaciones privadas.
La Junta de Supervisores rechazó la solicitud de la Sheriff de negociar un acuerdo con Flock que habría comprometido al condado a un contrato de $1.7 millones y 10 años de uso de sus cámaras de vigilancia.
El subsheriff Keith Boyd y la Sheriff Tina Nieto abogaron por el uso de esta tecnología; Boyd la calificó como una fuente de información disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para investigaciones criminales. En agosto, el sistema se utilizó para identificar un vehículo sospechoso vinculado al hallazgo de un bebé sin vida a un costado de Struve Road en Moss Landing. Hasta el momento, no se ha aprehendido a ningún sospechoso.
Boyd señaló en la presentación que los agentes consultaron el sistema Flock casi 20,000 veces entre el 1 de agosto de 2025 y el 1 de septiembre de 2026, y estimó que agencias asociadas realizaron más de 500,000 consultas. Aunque en las cámaras Flock del Condado de Monterey es obligatorio realizar búsquedas con un número de caso o CAD y un motivo justificado, otras agencias tienen políticas de búsqueda variadas, lo que generó preocupación entre supervisores y miembros del público por un posible uso indebido de parte de agencias externas.
El Weekly, semanario hermano de Salinas Valley Now, descubrió que agencias fuera de California accedieron de forma indebida a los datos de las cámaras Flock en el Condado de Monterey, lo cual, según Nieto, se debió a una falla del sistema por parte de Flock en 2025.
Boyd declaró que la Oficina del Sheriff tenía la capacidad de consultar datos de más de 400 agencias externas, mientras que alrededor de 300 tenían acceso a los datos del Condado de Monterey.
De hecho, el Condado aún no ha pagado por sus cámaras Flock; la junta no asignó fondos para su primer año de uso, pero aun así Flock permitió que la Oficina del Sheriff utilizara las cámaras entre 2025 y 2026. A cambio, la Oficina del Sheriff acordó buscar un contrato a largo plazo por 10 años.
Anteriormente, la Oficina del Sheriff había solicitado la adición de 40 cámaras Flock más, lo que habría sumado un total de 103 cámaras, con un costo estimado de $2.8 millones en un contrato de 10 años. Luego modificaron su petición ante la Junta de Supervisores y redujeron la solicitud para mantener únicamente las 63 cámaras existentes.
La fiscal de distrito Jeannine Pacioni realizó una presentación en la que destacó que miles de casos se han resuelto gracias a los datos de los ALPR. Afirmó que la vigilancia masiva no significaba monitorear a las personas y sus desplazamientos “sin justificación o motivo” y que los ALPR no rastrean a las personas, lo que provocó murmullos de rechazo entre el público presente.
“La respuesta no es rechazar la herramienta, sino reglamentarla de manera adecuada”, señaló Pacioni.
La Sheriff también provocó el desacuerdo de algunos asistentes por no permanecer de manera presencial durante todo el periodo de comentarios del público.
“Ellos tienen la responsabilidad de vigilarnos todo el tiempo, pero no pudieron quedarse a escuchar al público, a las personas que tienen el deber de proteger”, expresó la residente de Monterey, Shirley Ramos, durante el espacio de comentarios públicos.
Nieto se conectó vía Zoom al final de la sesión de comentarios para indicar que había escuchado las preocupaciones de los residentes.
Un miembro de la comunidad, Jason Asmus, mencionó que, aunque el vehículo que lo atropelló mientras conducía su motocicleta fue localizado gracias a una cámara Flock, aún mantiene dudas sobre quiénes tienen acceso a estos datos y sobre las políticas para prevenir búsquedas innecesarias. A pesar de que la tecnología ayudó a resolver su caso personal, manifestó inquietudes más amplias respecto a la privacidad.
Las supervisoras del condado, Daniels y Askew, expresaron claramente su escepticismo sobre las cámaras Flock y mostraron preocupación por el intercambio de datos y la privacidad de los residentes.
Por su parte, el supervisor del condado Glenn Church, quien representa la zona del Norte del Condado, rechazó el contrato por considerar excesiva la duración de 10 años y pidió regulaciones más estrictas. Añadió que debería evaluarse la opción de que el propio Condado opere las cámaras, en lugar de depender de un proveedor externo.
El supervisor Chris López compartió una postura diferente. Al representar la zona del Sur del Condado, donde pocos agentes patrullan fuera del horario regular, expresó que la comunidad solicitó las cámaras y mayor seguridad durante las reuniones comunitarias.
“No todos vivimos en el mismo Condado de Monterey”, concluyó López.